| Usted está en : Portada : Reportajes | Sábado 26 de febrero de 2005 |
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La primera vez que vi un carpintero fue algo completamente nuevo para mí. Recuerdo que estaba en un bosque en la zona de Cucao, Chiloé, cuando de repente… un grito, un vuelo en las copas… desaparece. Golpes, tac tac tac… silencio. Otra vez un grito, un vuelo, ruido… silencio. Arriba, entre las gruesas ramas, sorpresivamente una cabeza roja se asoma y desaparece, y luego se asoma otra cabeza negra. Yo tratando de estar callado y pasar inadvertido, pero estos pájaros ya me habían visto hacía rato. Luego empezaron a hacerse más visibles, mientras picoteaban fuertemente una rama, haciendo volar pedacitos de corteza.
LENGUA
En otro de esos días iba cruzando por un bosque en el sector de Rahue guiado por nuestro gran amiguito Belfor, hijo de don Rosendo y su esposa, quienes viven en la zona. De repente cruza un carpintero. “Un rere” me dice él. ¡Rere!… ¿Qué significará rere?, me quede pensando. Ahora ya sé lo que no sabía antes. rere, concoma, kurüpütriu, lána, kanára son los nombres ancestrales indígenas para esta especie, mientras que el nombre carpintero lo trajeron los españoles. Y los nombres indígenas son parte de nuestro lenguaje actual, como -por ejemplo-chucao, coigüe, diuca, tenca, loica, chincol, etc.
“GALLO”
En particular, rere significa “gallo de monte” en alusión al copete rojo del macho. Así, el rere es una de las aves más emblemáticas de los bosques nativos, que vive sólo desde Talca hasta Tierra del Fuego. No existe ni en Perú, ni en Brasil, tampoco en Santiago. No habita en praderas ni en plantaciones de pinos o eucaliptos, aunque las tiene que cruzar yendo de un bosque nativo a otro. El rere vive sólo en bosques nativos, donde forman parejas que requieren de grandes extensiones de bosque, probablemente varios cientos de hectáreas. Lamentablemente, no sabemos con certeza el tamaño de sus territorios, pero ciertamente esta especie necesita de extensos bosques. El rere se caracteriza también por presentar diferencias entre macho y hembra. El macho tiene su cabeza y penacho color rojo intenso, mientras que la cabeza de la hembra es de un color negro intenso. Se alimenta de las larvas de insectos que consumen la madera de los árboles, “limpiando” los árboles de insectos que podrían dañarlos.
HABITAT
Sin embargo, el rere depende fuertemente de la existencia de grandes árboles y de grandes troncos muertos en pie en los bosques nativos, donde se alimentan, pero sobre todo donde excavan cavidades para nidificar. Este punto es muy importante, pues si las aves no tienen sitios apropiados para nidificar, no lo hacen y en consecuencia no se reproducen. Y si no se reproducen, desaparecen, tal como desaparece una familia si es que los hijos no tienen a su vez más hijos. Eso es lo que le ha pasado a los parientes mas cercanos del rere, el carpintero imperial (Campephilus imperialis) y el carpintero pico de marfil (C. principalis) de Norteamérica, ambos actualmente extintos por la corta de los grandes árboles donde ellos nidificaban. Estos dos carpinteros extintos tenían casi el mismo tamaño del rere.
AYUDA
El rere además ayuda a otras especies, pues las cavidades excavadas años anteriores o las cavidades no usadas por el rere son usadas por otras aves como el choroy, el zorzal o posiblemente comesebos y aves rapaces, permitiendo la reproducción de estas especies. Así, el rere o carpintero negro, probablemente el carpintero más grande del mundo y habitante exclusivo de los bosques sureños, colabora con todo el ciclo del bosque y con las otras especies, siendo una de las especies más llamativas presentes en el sur de nuestro país. Y para verlo hay que adentrarse en algún bosque, quizá chilote, y quizás el embrujo de encontrarse con este ser laborioso y hasta de caricaturas. O quizás ocurrirá lo que nuestro gran poeta Pablo Neruda describe en sus versos:
"…de pronto en el silencio verde el carpintero toco toc".
Por Iván A. Díaz Biólogo Ph. D. (c)Fundación Senda Darwin Fotos Archivo Senda Darwin |
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