Usted está en : Portada : Crónica Lunes 13 de febrero de 2006

Tenaún guarda la tradición

Por casi tres kilómetros fue arrastrada la vivienda de este conocido vecino, uniendo los dos sectores de la villa.

SARA CURUMILLA SOTOMAYOR FOTOS: VÍCTOR G. PALMA

DIFICULTADES. La casa fue arrastrada por un camino que por su angostura en algunos tramos presentó dificultades para su desplazamiento.

Tenaún volvió a reeditar la antigua costumbre de las mingas y así un grupo de habitantes de esa villa puso su solidaridad en una actividad que en algunos sectores solamente se hace como un mero espectáculo veraniego, perdiéndose lo intangible que es donde radica el mayor valor de la faena.

La fuerza de seis yuntas de toros y bueyes sirvió para arrastrar por casi tres kilómetros la casa de 49 metros cuadrados en los que se distribuyen las cuatro piezas del inmueble de madera, con sus colores desteñidos por las lluvias y el paso del tiempo.

 

PROPIETARIO

 

El hogar de Nicolás Bahamonde estaba en Tenaún Alto y formó parte de la propiedad que un día perteneció a la familia de Abel Guenel y quien tras ser víctima de un incendio que arrasó con su vivienda, decidió radicarse en Coyhaique.

"La casa se estaba deteriorando mucho porque no vivía nadie", dijo Nicolás Bahamonde, el propietario del inmueble que ahora se encuentra en Tenaún Bajo.

La localidad que se ubica en el extremo norte de la comuna de Dalcahue, de acuerdo a la tradición habría sido uno de los sitios elegidos por Martín Ruiz de Gamboa como asentamiento de su primera expedición al Archipiélago. Este lugar se ha armado con un gran número de casas tiradas por tierra o por mar, respondiendo a distintos propósitos de sus propietarios .

"La verdad es que no pensaba tirar ahora mi casa sino más adelante", indicó su propietario, fundamentando que la idea de hacer la minga surgió de un grupo de personas que trabajan por la restauración del templo Patrimonio de la Humanidad, que se sitúa en esa villa.

"La gente vinculada a la iglesia sugirió que adelantara la minga y la hiciera en el verano cuando hay tantos turistas", explicó el vecino, que en esta actividad revivió una costumbre que no está perdida del todo.

Lo cierto es que para reunir dinero para el proyecto de la casa ermita de la capilla, los pobladores católicos de Tenaún aprovecharon que esta faena siempre concentra gran cantidad de personas y les vendieron diversos platos de gastronomía típica chilota.

El recorrido resultó más difícil de lo esperado, a pesar de la habilidad del capataz Juan Pérez Guerrero, que dirigió todo el trabajo.

"Yiyo" Guerrero ha guiado la tiradura de 12 viviendas, por lo tanto en este trabajo ha potenciado sus facilidades para la colocación de las yugueras de manera adecuada, reforzar el edificio o saber donde ensanchar el camino cuando la ocasión lo requiera.

En varios sectores del polvoriento camino, la casa quedó atascada. Incluso por momentos hubo que recurrir a la ayuda de un camión o a la sumatoria de la fuerza de varios hombres que ayudaron a mover el edificio con una gruesa soga de sisal.

"La casa la voy a mejorar, tal vez la ocupe para habitarla o para otro uso", dijo Nicolás Bahamonde a quien muchos voluntarios se le sumaron para esta nueva minga que tuvo como escenario la villa de Tenaún.

 
 
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