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Domingo 16 de enero de 2011
La "Ruta de los fuertes" está cada vez más cerca
La historia militar de Chiloé cobra cada vez más atractivo en materia turística. En la medida en que se toma conciencia de la importancia de los sitios históricos existentes, se invierte en ellos para su recuperación y puesta en valor.

Chiloé es conocido nacional e internacionalmente por sus tradiciones, gastronomía y belleza escénica, condiciones que lo hacen único y mágico, convirtiéndose en un destino turístico que atrae a decenas de miles de visitantes año a año.

Sin embargo, desde hace un tiempo ha tomado especial énfasis la historia del Archipiélago, siendo por ejemplo su pasado religioso un punto de gran interés turístico en la actualidad. La Ruta de las Iglesias de Chiloé toma cada vez más protagonismo en este sector.

La historia militar de Chiloé, concentrada principalmente por una cuestión estratégica en el norte de la Isla, cobra cada vez más atractivo en materia turística. En la medida en que se toma conciencia de la importancia de los sitios históricos existentes, se invierte en ellos para su recuperación y puesta en valor.

Ancud es privilegiada en cuanto a la cantidad de emplazamientos españoles que se pueden identificar dentro de su territorio. Actualmente se trata de a lo menos ocho sitios históricos hispanos en la comuna del Pudeto, de los cuales dos están en etapas finales de intervención y recuperación patrimonial: las baterías de Chaicura y Balcacura, ambas ubicadas en la península de Lacuy, en el extremo norte de la Isla Grande.

En la zona urbana, Ancud cuenta con dos fortificaciones coloniales. La más conocida y quizá la más visitada es el Fuerte San Antonio, ubicado a un par de minutos del centro, muy cerca del muelle.

A escasos metros de esa infraestructura se encuentra el sitio del Polvorín (ya levantado en la República), el cual está en proceso de estudios arqueológicos, puesto que dentro de su extensión se emplazaría el sitio fundacional de la ciudad de Ancud, denominado Fuerte Real.

Muy cerca del Fuerte Real, bajando por calle Baquedano, también hay vestigios ibéricos, que para muchos pasan desapercibidos. Se trata de la Plazoleta Centenario, la que está justo frente a la Primera Comisaría de Carabineros y que fue el sitio que ocupó el asentamiento de la Gobernación española en Ancud hasta 1826, año de la Anexión. Es mantenida y cuidada por Carabineros y cuenta con cañones rescatados de las baterías de Puquillihue y del muelle, los que datan de 1820.

En el sector rural de la comuna destaca tanto por su relevancia histórica como por su belleza escénica el Fuerte Ahui, el que pronto iniciará un trascendental proceso de restauración.

A lo anterior se suman dos sitios más ubicados en Chacao, los que ya estarían en la mira del Ministerio de Obras Públicas para su rescate patrimonial. Se trata del Fuerte San Antonio de Chacao, que se conoce como Chacao Viejo y la batería Remolinos.

En el primer caso, al igual que el Fuerte Real, sería un lugar en el que se podría rescatar el sitio fundacional, a lo que se suma la posibilidad de que se trate de la construcción hispánica más antigua de la Isla e incluso de la Patagonia, datando de 1567.

Fuera de la comuna ancuditana encontramos el Fortín de Tauco, que está actualmente en manos de la Municipalidad de Chonchi.

De los sitios históricos que estaban en zonas que antiguamente pertenecían a la jurisdicción de Chiloé -en Carelmapu, Calbuco y Maullín, Provincia de Llanquihue-, no se conservan fortificaciones.