Usted está en : Portada : Crónica Domingo 11 de septiembre de 2005

El apoyo decidido al puente

POR HECTOR FLORES

VILLALOBOS confía que en antes del proyecto hubo participación ciudadana e informa que continuarán las reuniones con la autoridad para saber detalles de las obras, de las cuales este fin de semana sucedió el traslado de la primera plataforma para sondajes.

Reconoce que ha pasado la barrera de los 50 años, aunque no dice la cifra exacta. Empresario de zapatos en la ciudad norte de la Isla, bombero y líder del comercio local y nacional, Sergio Villalobos Soto es presidente del Movimiento de Apoyo a la Construcción del Puente (de Chacao).

Se trata de la organización civil visible que se constituyó para defender uno de los proyectos más hablados en los últimos cuarenta años en Chiloé: el de un viejo fantasma que parece que nunca se iba a construir.

 

dialogo

 

Accediendo a conversar con la Estrella de Chiloé, Villalobos explica que la instancia que dirige tiene el registro de unos mil 500 firmantes. “Funcionamos en forma dual -dice el entrevistado-. Hay una mesa ejecutiva que es la que está siempre trabajando y en contacto con las autoridades. Son cuatro o cinco personas. Después, tenemos una directiva funcional que está integrada por los presidentes de las organizaciones que apoyan el puente”.

Eso, aparte del llamado Comité Pro Puente, espacio que incorpora a dirigentes políticos y que tendría un actuar más ejecutivo en el diálogo con interlocutores de fuera la Isla.

 

¿Cuáles son los antecedentes del Movimiento?

La idea que tuvo el doctor Félix Garay hace más de 30 años fue reflotada de vuelta al régimen democrático. Nos costó bastante desde 1990 hasta el ’95 lograr interesar a algunos parlamentarios. En principio estaban reticentes, porque veían que esto era una cosa del otro mundo y los congresistas cuando no tienen un proyecto a plazo que les dé frutos, no se mueven. Pero como vieron que la cosa prendía, logramos interesar a algunos.

Así, en el tiempo en que era presidente Eduardo Frei, congresistas de su mismo partido lograron que se entregara fondos para iniciar un estudio de factibilidad.

 

PRIMEROS

 

¿Pero estos nunca se habían realizado?

No, nunca. Siempre había ideas, pero nada real. Gracias al aporte del Gobierno se logró este estudio que se inició en el ’96 ó el ’97. Este estudio fue favorable y fue tomando fuerza en toda la ciudadanía la posibilidad de concretar el puente.

Vimos la necesidad de tener un organismo que sirviera de base para intercambiar todas estas inquietudes y darlas a conocer a las autoridades. Así nació el movimiento de apoyo al puente, que se fundó el 2001, con personalidad jurídica.

 

¿Quiénes lo forman, son en su mayoría ancuditanos?

Sí.

 

¿Y cuáles han sido algunas de las acciones impulsadas por el Movimiento?

Esta instancia tuvo el peso mayor en todos los movimientos de apoyo a la construcción: los paros que hicieron en Chacao.

En alguna forma estaba dirigido por el alcalde Pablo Ossio y cuando él no estaba, yo asumía la presidencia. El fue uno de los pocos ediles de la provincia que se puso la camiseta por el proyecto. Los otros todos navegaron a medias aguas. Cuando tenían que apoyarlo, estaban allí, y cuando había alguien que reclamar, estaban allá. Entonces, nunca se sabía derechamente cómo pensaban.

 

¿Se invitó a otras comunas a formar parte de él?

En cierta medida lo hicimos. Pero resultaba difícil movilizarse. Uno pretendía que los ediles lideraban este grupo. Logramos algunas veces participar de las reuniones de la Asociación de Alcaldes, donde tratábamos de incentivarlos. Pero en realidad, no estamos disconformes con la gestión, porque el objetivo se cumplió…

 

Pero todavía no lo vemos...

Indudablemente. Ni lo vamos a ver muy rápido. El puente va a ser visible en por lo menos unos años más.

 

¿APOYO?

 

Uno de los aspectos que más se cuestiona es saber con certeza es la participación ciudadana: cuánta gente apoya y cuánta no al puente.

Se hizo encuestas al respecto. La Universidad Los Lagos las efectúo y dio un apoyo favorable de un 68% hace un año y medio atrás.

La gente es reticente a participar. Cuando la Conama convocó reuniones en todas las comunas y se hizo el estudio ambiental, la gente no participó. Todas esas reuniones fueron con baja asistencia. Fue el estudio que tenía que hacer obligatoriamente el organismo: una consulta ciudadana, que es su trabajo.

 

¿Y los rayados contra el puente para el acto del 14 de enero en Ancud?

Nosotros conocemos quiénes son los que rayan contra el puente. No son muchos, son tres o cuatro personas que andan escribiendo cosas en los diarios. Sabemos incluso hasta quienes los financian, porque eso no es gratis…

 

Y respecto a la posición reticente de que no haya sido considerado para el tema el Consejo de Caciques Williche.

Tengo una opinión muy especial, respecto de ese tema. Ellos son un sector de la población; bastante minoritario que no creo que pase más allá del 3 por ciento de la población. Por lo tanto, aquí quienes mandan son las mayorías y si ellas dicen que si el proyecto es bueno, debe ser así.

 

¿Y qué nombre apoya?

El nombre puede ser Félix Garay para reconocerle su apoyo constante, pero si somos prácticos todos lo llamaran Chacao.

 

¿Trabajo para los chilotes?

 

Esa es una de las grandes inquietudes. Siempre la hemos tenido, pero no ha llegado el momento para concretarlo. En la última reunión con Alejandro Molina y el representante del consorcio, todavía no se ha definido la cantidad de gente que se va a utilizar ni el tipo de especialidades que se van a requerir. Se planteó nuestra inquietud: ojalá que el 70% de la gente que se llegue a emplear sea de Chiloé.

Uno de los objetivos de pelear este proyecto es creer fuentes de trabajo con buenas remuneraciones y eso tenemos que concretarlo dentro del plazo de un vacío de un año (2006). Allí queremos que la empresa nos diga que, por ejemplo, vamos a necesitar 800 personas para construir el puente y de ellas, 500 van a ser de Chiloé.

Esa gente vamos a tener que capacitarla y tenemos un año para hacerlo.

 

¿Dónde?

Aquí, qué se yo, por intermedio del Sence, de Inacap, de Chilecalifica…

 

Está la idea de que se han hecho muchos estudios, ¿todos han sido necesarios?

Si hubiese habido una licitación internacional el ‘96 que hubiera aparecido en los diarios habiendo tanta disponibilidad de dinero, ahí tendría base para decir si farreo o no. No se sabe fehacientemente de las cifras.

 

4 pistas para el que sería el puente colgante más largo de Latinoamérica.

 
 
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