Usted está en : Portada : Seguridad Ciudadana Martes 1 de julio de 2008

Broma casi fue una tragedia

Hoy continúa el juicio oral en el tribunal de Los Carrera, en la capital provincial, relacionado con el hecho protagonizado por dos obreros forestales y que tuvo como escenario el sector de Petraco, Dalcahue.

Una broma casi le costó la vida a un obrero forestal y cuyo caso es el motivo de un juicio que se está llevando a cabo desde ayer en el Tribunal Oral en lo Penal de Castro.

El hoy imputado, identificado con las iniciales G.I.S.(38), habría agredido con una murrera al trabajador Juan Castro, quien le habría dicho en broma que lo habían despedido.

El hecho se registró el 18 de enero de 2007 en el sector de Petraco, en la comuna de Dalcahue, mientras se realizaban trabajos habituales para una empresa forestal.

El juicio se inició ayer ante el tribunal de calle Los Carrera, encabezado por la abogada Loreto Yáñez e integrado por las juezas Nélida Santelices y Angélica Monsalve. La audiencia previa estaba fijada para las 12 horas, pero comenzó faltando 5 minutos para las 13 horas debido al atraso en la movilización de la segunda de las profesionales.

FISCALÍA

Durante el alegato de apertura, el fiscal Daniel Alvarado señaló que el día del suceso el acusado hizo un acto de ajusticiamiento y "tuvo su propio día de furia", para referirse al severo golpe en el hombro que le habría propinado G.I.S a su compañero de trabajo y que casi le causa la muerte.

"Tuvo un enojo explosivo imprevisto de manera desproporcionada", señaló el representante del ente persecutor, quien afirmó que "la murrera, una herramienta agrícola que se utiliza para limpiar el terreno, se transformó en un arma". El elemento fue llevado a la sala del juzgado y fue reconocida durante el juicio por el acusado.

El imputado, como era lo habitual, le habría pedido a Castro que le cortara madera con una motosierra, pero este se habría negado señalándole que estaba despedido. Tras una discusión, cuyas circunstancias serán dilucidadas en el juicio se produjo la agresión de carácter grave.

El oportuno traslado al Hospital Augusto Riffart de Castro, la atención en el establecimiento Base de Puerto Montt y posteriormente la terapia en Viña del Mar, permitieron la recuperación del trabajador, aún cuando, según se afirmó en la primera jornada, presenta diversas secuelas que le impiden trabajar como antes.

Cuatro años de presidio es lo que pide la parte acusatoria para el agresor, quien durante su declaración se mostró apesadumbrado.

"YO O ELLOS"

"Me he arrepentido de los hechos porque el también tiene hijos, pero era yo o ellos", expresó en el estrado G.I.S, asegurando que le dio el golpe con la murrera porque pensó que el agredido, quien en ese momento estaba con su hermano, lo iba a atacar primero. "Los dos usaban un machete porque es una herramienta de nuestro trabajo", aseveró.

El defensor particular del imputado, el abogado Hugo Oyarzún sostuvo que no se trató solo de una broma, "sino que varias veces anteriormente ya había sido humillado; tiene 5 hijos y además perder su trabajo era tremendo".

"Lo único que pedimos es justicia porque no solo agredió a mi esposo sino que causó daño a toda nuestra familia", expresó Lorena Villarroel, esposa de Juan Castro, al término de la primera jornada del juicio que continúa hoy.